El momento más sublime de la Santa Misa es cuando el pan y el vino que ofrece el sacerdote en sacrificio, se transforma en Cuerpo y Sangre de Cristo. Cristo Dios hecho hombre se rebajó ante los hombres y derramó su sangre por nosotros en la Cruz por nuestros pecados. Cada vez que el sacerdote consagra el pan y el vino se vuelve a ofrecer Jesucristo, como víctima por nuestros pecados.
De ahí la importancia de la misa, que es el acto más importante que se puede celebrar en la tierra, y aunque el sacerdote tenga los pecados más grandes que puedan existir, y no tuviera la fe suficiente en lo consagrado, el pan y el vino se transforman igual en el Cuerpo y sangre de Jesucristo. Porque su palabra es vida y es verdadera y por las faltas de un sacerdote Dios no falta a su palabra.
El sacerdote en ese momento es más que los ángeles, porque los mismos ángeles no pueden traer a Jesucristo a la tierra, luego el sacerdote es el alma viva de Dios en esos momentos.
Por este motivo el respeto a los sacerdotes ha de ser grande, no por los estudios que tenga, no por su figura, no por su carácter, sino por que es el único medio por el que Jesús viene a la tierra visible en la Santísima Eucaristía.
Y la mala fama de un sacerdote no ha de enturbiar al resto de sacerdotes que diariamente ofrecen el sacrificio de la santa Misa, el sacrificio del Cordero, Jesucristo al Padre Eterno, por toda la humanidad entera.
La Santísima Virgen en Medjugorje, nos pide, amor y respeto a los sacerdotes, que se les ayuden, que se recen por ellos para que sean santos.
El sacerdote en Medjugorje es muy respetado, es digno de ver a los japoneses haciendo reverencias a los sacerdotes, y no solo a los japoneses sino cualquier persona que haya visitado Medjugorje, se sale de allí amando a sus sacerdotes, y es porque Nuestra Madre la Gospa. o Reina de la Paz nos lo pide: "Amen a sus sacerdotes, son representantes de mi hijo en la tierra"
Si que es verdad que hay algunos que escandalizan, y que arrastran a otras personas hacia el infierno, pero por la gracia de Dios son pocos. Pero ¿ Cuantos hay de santos?, ¡Muchos¡, y no salen en la televisión ni en los periódicos. Y es que el sacerdote es el punto de mira de todos, como le pasa a los políticos, y si uno es malo, el resto es malo, pagan justos por pecadores.
Últimamente los medios de comunicación están sedientos de noticias, y se agarran a la noticia que más pueda impactar en la sociedad y de paso aumentar sus ganancias. Ningún periódico se ha pasado nunca por la Iglesia de San Pedro del Serrallo, a entrevistar al sacerdote cuando se hace la devoción a la Divina Misericordia los primeros viernes de mes u otros actos eclesiales, pero si que pasarían rápido si este escandalizara.
¿Porqué no pasan por
la tierra de Medjugorje y escriben sobre los frutos que salen de esta tierra
bendita
miles de peregrinos de todo el
mundo visita este Santuario, Miles de confesiones diarias, conversiones,
sanaciones, vocaciones, drogadictos que abandonan la droga etc. ¿dónde
están los reporteros? ¡Estas noticias no interesa a nadie,
no dan dinero, mas bien generan gasto! ¡N0¡ ¡Estas noticias
no interesan!
Mirad lo que dice el Señor y va para los reporteros: Hay de aquel que escandalice, a uno de estos pequeños, más vale que se atara una rueda de molino al cuello y se tirara al mar. Y lo mismo escandaliza el que comete el escándalo que el que lo propaga. ¿No dijo el Señor: el que no esté en pecado que tire la primera piedra? ¿ Quién se puede dar por justo?. NADIE.
Judas pecó y se ahorcó, y no le siguió ninguno de los apóstoles, ¡siguieron a Jesús!, que nos importa el comportamiento inmoral de un sacerdote, hemos de seguir a Jesús, los apóstoles no siguieron a Judas, porque nuestro guía ha de ser nuestra iglesia y Cristo como primicia.
Nuestra Iglesia tiene errores, ¡por supuesto somos pecadores! pero más tendríamos si nos desviásemos de Cristo, Él nos dice que llama a cada oveja por su nombre, Él conoce a sus ovejas, y las ovejas lo conocen a Él, caminando en rebaño y con nuestro pastor Cristo, llegaremos a beber aguas limpias y comer de verdes pastos, y cuando alguna oveja cae, deja el rebaño en el aprisco y va a buscarla, cura sus heridas y se la carga al hombro. Él nos perdona, lava nuestras heridas y las cura, y como el buen samaritano nos pone una enfermera buenísima con un corazón hermoso ¡su MADRE! que nos atiende para que no nos falte nada.
Demos gracias a Dios Padre por nuestra Iglesia guiada por Cristo, por nuestros pastores los obispos, sacerdotes y diáconos, y pidamos todos para que sean santos como nuestro Padre Celestial es Santo. Angel